La Vega. – Representantes de la Fundación Voces del Camú han alzado la voz para denunciar el alarmante avance de la extracción ilegal de arena, así como la contaminación y la deforestación que están deteriorando las condiciones del río Camú. Esta situación, según afirman, se ha agravado en los últimos años, poniendo en riesgo una de las principales fuentes hídricas de la provincia.
Extracción ilegal y sus consecuencias
Joel Quezada, presidente de la entidad ambientalista, aseguró que a lo largo de los 101 kilómetros que recorre el afluente, existen más de 15 puntos donde se realiza la extracción ilegal de materiales para la construcción, afectando entre 40 y 50 kilómetros de su cauce. Esta actividad no solo es perjudicial para el ecosistema, sino que también impacta negativamente en la calidad del agua y en la vida de las comunidades cercanas.
La arena extraída es comercializada principalmente para proyectos de construcción y vendida a ferreterías y clientes particulares. Quezada denunció que, a pesar de las reiteradas quejas presentadas ante las autoridades competentes, esta actividad continúa desarrollándose sin control.
Contaminación y reducción del caudal
Además de la extracción de materiales, el dirigente ambientalista señaló que el río enfrenta problemas de contaminación provocados por el vertido de basura y desechos sólidos, tanto por parte de particulares como de algunas empresas. Esta situación contribuye al deterioro ambiental y a la disminución del caudal del río.
Quezada sostuvo que las labores de vigilancia y control han resultado insuficientes debido a las limitaciones operativas de las instituciones responsables de la protección de los recursos naturales. Durante un recorrido por distintas zonas cercanas al afluente, indicó que los comunitarios observan diariamente el tránsito de camiones cargados de arena extraída del río.
Asimismo, denunció que algunas personas que han intentado reportar estas actividades aseguran haber recibido amenazas e intimidaciones.
Deforestación agrava la situación
El presidente de la fundación también advirtió sobre los efectos de la deforestación en áreas montañosas que alimentan la cuenca del Camú. Como ejemplo, citó sectores como Santo Cerro, donde la reducción de la cobertura forestal ha afectado arroyos y afluentes que contribuyen al caudal del río.
Llamado a la acción
Ante esta situación, Quezada hizo un llamado a las autoridades para que fortalezcan las acciones de vigilancia y protección ambiental. También instó a la ciudadanía a involucrarse activamente en la conservación de los recursos naturales. “Tenemos que empoderarnos y cuidar nuestro río, porque de él dependemos para sobrevivir”, expresó Quezada.
Los representantes de la Fundación Voces del Camú reiteraron la necesidad de adoptar medidas urgentes para frenar las actividades que afectan el ecosistema y garantizar la preservación de este importante recurso hídrico para las futuras generaciones.





