Santiago. – Organizaciones ambientalistas han hecho un llamado a las autoridades para que se garantice la preservación de la cobertura boscosa durante la ejecución del proyecto de saneamiento de una cañada y la construcción de un parque lineal en Santiago. Esta intervención también incluye la recuperación de terrenos públicos que han sido ocupados de manera irregular.
Impacto positivo y sostenibilidad
Los representantes del sector ambiental han valorado positivamente la iniciativa, destacando su potencial para reducir la contaminación y recuperar un espacio que ha estado degradado. Sin embargo, han insistido en que las obras deben llevarse a cabo bajo criterios de sostenibilidad que aseguren la conservación de la vegetación y la protección del ecosistema.
La importancia de la socialización del proyecto
El ambientalista Olmedo de León expresó que el proyecto debió ser socializado previamente con las comunidades y los distintos sectores involucrados. Esto permitiría que la ciudadanía conociera el alcance de la intervención y pudiera presentar observaciones antes del inicio de los trabajos.
Preocupaciones sobre el encauzamiento de la cañada
En la misma línea, Nelson Estrella, presidente de la Fundación Ecológica Tropical (Fundetrop), afirmó que la recuperación de la cañada responde a una demanda histórica de los residentes, quienes han sido afectados durante años por la contaminación y los malos olores del afluente.
No obstante, Estrella expresó su preocupación por el diseño de la obra, que contempla el encauzamiento del curso de agua mediante una infraestructura cerrada. Recordó que la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales establece una franja de protección de 30 metros a cada lado de los cuerpos de agua, destinada a preservar la estabilidad de ríos, arroyos y cañadas, así como a reducir riesgos ambientales.
La necesidad de respetar espacios naturales
Según Estrella, cualquier intervención de esta naturaleza debe respetar ese espacio de protección, ya que constituye una barrera natural para la conservación de los ecosistemas y el adecuado manejo de las aguas. Consideró que tanto el Gobierno central como algunos ayuntamientos mantienen una política orientada al “encajonamiento” de los cursos de agua, una práctica que, según él, ya se observa en otras intervenciones realizadas en Santiago, como la del arroyo Gurabo.
“Los ríos y las cañadas necesitan conservar su espacio natural. Encerrarlos en estructuras de hormigón puede resolver un problema urbano inmediato, pero modifica el comportamiento natural de estos ecosistemas”, expresó.
Asimismo, llamó a incrementar las áreas verdes de la ciudad, advirtiendo que el crecimiento urbano ha reducido significativamente la cobertura arbórea de Santiago. En este sentido, planteó que espacios como el entorno de la cañada representan una oportunidad para desarrollar pequeños bosques urbanos que contribuyan a mejorar la calidad del aire, disminuir las temperaturas y fortalecer la biodiversidad.
Detalles del proyecto y su ejecución
El ingeniero Pedro Guzmán, encargado del proyecto, explicó que actualmente los trabajos se concentran en el movimiento de tierra y la excavación donde será instalada una alcantarilla tipo cajón que permitirá conducir de manera soterrada las aguas de la cañada. Esta infraestructura estará compuesta por un sistema de alcantarillas dobles sobre el que se construirá el parque lineal, de modo que el cauce permanecerá cubierto y el espacio superior será destinado al uso recreativo de la población.
Guzmán informó que las labores comenzaron hace poco más de un mes e incluyen la remoción de escombros y la preparación del terreno para la instalación de las estructuras hidráulicas. Respecto a las críticas por la tala de árboles, aseguró que los trabajos cuentan con la autorización del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y que se procura conservar la mayor cantidad posible de ejemplares.
Compensación ambiental y reforestación
Explicó que algunos árboles debieron ser removidos debido al movimiento de tierra requerido para ejecutar la obra, aunque afirmó que el proyecto contempla un amplio programa de compensación ambiental. Según indicó, al concluir los trabajos se sembrarán árboles de gran porte y especies ornamentales, además de instalar un sistema automatizado de riego para garantizar el mantenimiento permanente de las áreas verdes.
Beneficios para la comunidad
La intervención cuenta con una inversión de RD$266,130,377.85, financiada por el Gobierno central, y beneficiará a los sectores Villa Olga, Villa Los Hidalgos, El Embrujo I, La Española, El Despertar y el entorno de Hoya del Caimito.
El proyecto contempla el saneamiento de 496 metros lineales de la cañada, la construcción de un parque temático ambiental de más de 8,000 metros cuadrados, un estacionamiento con capacidad para más de 85 vehículos, la recuperación de terrenos ocupados de manera irregular y un sistema de drenaje pluvial integrado por tuberías, imbornales y registros para mitigar los históricos problemas de inundaciones en la zona.





