La aerolínea norteamericana de bajo costo Spirit Airlines informó a los usuarios que, a pesar de no pueden ayudar a reprogramar los vuelos con otra aerolínea, van a procesar rembolsos automáticos a cualquier vuelo comprado en la página web de Spirit con tarjeta de crédito o débito para que les sea acreditado el pago original.
Las personas que hicieron una reservación por medio de una agencia de viajes deberán contactar con los agentes para solicitar un rembolso, para los invitados que reservaron los servicios usando otras formas, como los vales, créditos o puntos Free Spirit se les determinará una fecha luego del proceso judicial por quiebra.
La aerolínea Spirit señaló que no pueden reembolsarle los gastos de hoteles o vuelos de reemplazo de los viajeros afectados, a los usuarios que adquirieron un seguro de viaje les indican que deben consultar con su proveedor para verificar si su plan tiene cobertura para esos gastos.
Añadieron que los puntos Free Spirit no podrán ser redimibles y cuentan con vuelos disponibles para comprar. Con relación a los planes de fidelidad se determinará una fecha mediante el proceso judicial de quiebra.
Sobre los vales no utilizados, la empresa no ofrece reembolsos en efectivo.
Para información sobre equipaje y objetos perdidos, en la página web de Spirit se suministraron unos links de rastreo en los que, usando el apellido y el código de reserva en el caso del equipaje, así como las características de fábrica del objeto más la información personal del vuelo agendado, se pueden localizar.
Sobre el cierre de la aerolínea
La aerolínea estadounidense de costo accesible Spirit Airlines anunció que se estaban preparando para su clausura luego de que un acuerdo gubernamental de 500 millones de dólares fracasara de acuerdo con The Wall Street Journal (WSJ).
De acuerdo con las fuentes que citó el diario financiero, la empresa se está quedando sin efectivo sin poder recabar con el respaldo unánime indispensable de los bonos y la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, como una forma de asegurar la inyección que la habría mantenido a flote.
Según conversaciones directas que Spirit había mantenido con el Gobierno estadounidense para estructurar un acuerdo que le proporcionaría liquidez a cambio de garantías financieras que podrían haberse convertido en una participación estatal de hasta el 90 % en la empresa.





