Alrededor de 137 familias que perdieron todos sus ajuares por la crecida de un arroyo el miércoles 8 de abril en el barrio Brisas de Lebrón, municipio Los Alcarrizos, clamaron al presidente Luis Abinader y a las entidades de ayuda social para que acudan en su auxilio, debido a que no tienen ni donde dormir.
Las empedradas calles son el espacio que utilizan las familias para colocar frente a sus casas colchones, ropa, comedores, muebles y otros ajuares domésticos que quedaron empapados por las enfurecidas aguas del arroyo Lebrón.
Las familias se han concentrado en sacar el lodo, el agua y la basura de las viviendas, mientras esperan ayuda de las autoridades. Neveras, lavadoras, televisores, radios y otros electrodomésticos se dañaron por las aguas.
Carmen Alcántara, presidenta de la Junta de Vecinos Brisas de Lebrón, explicó que han recibido algunos colchones y raciones alimenticias del Plan Social de la Presidencia y los Comedores Económicos del Estado, los cuales son distribuidos entre los más afectados.





