Irán aseguró este sábado que ha vuelto a imponer un «control estricto» sobre el estrecho de Ormuz, en alusión a un nuevo cierre del estratégico paso, un día después de anunciar su reapertura. Se trata de una respuesta al bloqueo que Estados Unidos ha mantenido contra los puertos iraníes.
“El control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas”, anunció el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
Según Zolfagari, Teherán había permitido previamente el paso «limitado y gestionado» de algunos buques petroleros y comerciales como «gesto de buena fe» en el marco de las negociaciones.
Sin embargo decidió revertir esa medida por la continuación del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, lo que calificó como reiterados incumplimientos por parte de Washington.
“Mientras Estados Unidos no restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones desde Irán y hacia Irán, la situación en el estrecho de Ormuz permanecerá bajo un control riguroso», sostuvo.
Las primeras advertencias
Solo unas horas antes, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, había advertido de que el estrecho de Ormuz no permanecería abierto si continuaba el bloqueo estadounidense contra los puertos iraníes en una de las principales rutas energéticas del mundo.
“Con la continuación del bloqueo, el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto”, afirmó Qalibaf en la red social X.
Además, el dirigente iraní señaló que el tránsito marítimo por el estrecho se realizará conforme a “rutas designadas” y con “autorización de Irán”.
Críticas a Trump
Qalibaf criticó también las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, al asegurar que formuló «siete afirmaciones falsas en una hora» sobre el estrecho de Ormuz y las negociaciones, sin precisar a que declaraciones se refiere.
“Con estas mentiras no ganaron la guerra y, sin duda, tampoco lograrán nada en las negociaciones”, aseveró el presidente del Parlamento iraní, quien encabezó la delegación de su país en las negociaciones del sábado pasado con EE.UU. en Islamabad.
Según el líder iraní, las condiciones de paso por el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del petróleo mundial, estarán determinadas por “la realidad sobre el terreno, no por las redes sociales”.
Discursos contradictorios
Trump dijo en un discurso en Arizona que el estrecho está “completamente abierto” para el comercio y planteó la posibilidad de entrar en Irán para extraer el uranio enriquecido con excavadoras junto con la República Islámica. Por su parte, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, anunciaba el viernes en X la apertura del paso a todos los buques comerciales.
Sin embargo, el portavoz del Ministerio, Ismail Bagaei, precisaba poco después que los barcos podrán pasar “por la ruta que determine Irán y en coordinación con las autoridades competentes iraníes”.
Bagaei denunció, a su vez, que el mantenimiento del bloqueo naval estadounidense contra la República Islámica viola el alto el fuego, por lo que advirtió que Teherán “adoptará las medidas necesarias en respuesta”.





