El presidente de la Asociación de Distribuidores e importadores de Repuestos Usados del Cibao, David Collado, deploró el impacto negativo que sobre ese sector y el comercio nacional de la promulgación el año pasado de la Ley de Residuos Sólidos 98-25, con el incremento desconsiderado de las recaudaciones, tras afirmar que la misma ha venido a lastimar el aparato productivo en sentido general.
De igual manera, el presidente de ADIRUCI manifiesta su preocupación por el aumento en el precio del petróleo, los combustibles y la inestabilidad en la prima del dólar, ya que provoca alzas en el precio de las piezas usadas y aunque no se ha establecido los márgenes específicos de aumentos, señaló que en ocasiones los distribuidores asumen ese incremento pero que les resulta insostenible.
Collado aclaró que el sector distribuidor e importador de piezas usadas en el país es poderoso y dinámico económicamente y cumple con las disposiciones fiscales con el pago de itbis, anticipo, retenciones y declaración anual, y este no ha sido tomado en cuenta por el Gobierno dominicano a través de la banca nacional con préstamos flexibles para poder seguir creciendo, fortaleciéndose y mantenerse en la economía local.
Recordó que, por la fortaleza, insistencia y perseverancia, ADIRUCI con el apoyo de otras federaciones comerciales en el 2018 llevó a cabo una lucha para lograr reivindicaciones para el bienestar y consiguió retirar la barrera que en ese momento les afectaba en los puertos del país.
El dirigente comercial y empresario de Santiago reiteró que el sector repuestos usados dinamiza la economía y ha tenido un incremento de miembros emprendedores que suplen el mercado con piezas originales y con garantía. ,





