Brasil. – Flávio Bolsonaro avanza en las encuestas en medio de una tormenta política desatada en Brasil: pese a estar bajo investigación en el escándalo financiero del Banco Master, su candidatura ha ganado terreno a dos semanas de las elecciones presidenciales.
El senador de derecha, de 45 años, ha reducido la distancia frente al presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, justo cuando se conoce que es investigado por sospechas de corrupción y lavado de dinero.
La investigación gira en torno al financiamiento de Dark Horse, una película biográfica sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, por parte de Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master.
Sin embargo, el mismo caso también ha puesto bajo presión al juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, fuertemente cuestionado por el bolsonarismo, situación que la campaña de Flávio Bolsonaro ha aprovechado políticamente.
Estas son algunas de las claves del avance del candidato.
Foco sobre Moraes
El origen del escándalo está relacionado con Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master, detenido en 2025.
Luego de varias revelaciones sobre el caso, Flávio Bolsonaro reconoció que el banquero aportó millones de dólares para financiar Dark Horse, una película biográfica sobre su padre, Jair Bolsonaro.
Aunque niega haber cometido irregularidades, este mes trascendió que el candidato es investigado por ese financiamiento ante sospechas de corrupción y lavado de dinero.
El escándalo también alcanzó a Moraes después de que un informe policial revelara conversaciones entre Vorcaro y un número telefónico atribuido al magistrado, en las que el exbanquero habría solicitado ayuda en medio de las investigaciones relacionadas con el Banco Master.
Moraes es objeto de fuertes críticas de sectores de derecha debido, entre otros asuntos, a su papel en procesos judiciales contra Jair Bolsonaro y sus aliados. A su vez, dirigentes bolsonaristas intentan vincular políticamente al magistrado con Lula, quien ha elogiado públicamente algunas de sus actuaciones.
El senador Rogério Marinho, jefe de campaña de Flávio Bolsonaro, calificó a Moraes como una “estrella del pop de la izquierda”.
“Moraes y Lula son las dos caras de la misma moneda, y esa es la percepción de la población brasileña”, afirmó ante un grupo de periodistas.
La semana pasada, el Supremo Tribunal Federal celebró una audiencia para analizar las informaciones relacionadas con Moraes y Vorcaro.
Un estudio de la empresa de análisis de datos Datrix mostró que las menciones en redes sociales sobre Moraes y sus conflictos dentro del STF desplazaron a las relacionadas con el Banco Master y Flávio Bolsonaro.
Posibles efectos para Lula
Pese a haber defendido públicamente actuaciones de Moraes, Lula ha intentado tomar distancia de la controversia, mientras su Gobierno enfrenta niveles importantes de desaprobación.
Encuestas recientes de Quaest y Datafolha muestran una reducción de la distancia entre ambos candidatos. En escenarios de segunda vuelta, algunos levantamientos sitúan la contienda dentro del margen de error.
Marco Aurélio de Carvalho, uno de los coordinadores de la campaña de Lula, afirmó a la AFP que el crecimiento de Flávio “es natural” ante la “polarización”.
“La crisis del STF no es una crisis nuestra. Están intentando echárnosla encima”, agregó.
Sin embargo, el bolsonarismo busca que “el votante un poco indeciso acabe asociando la imagen de Lula con la de Moraes”, consideró el analista político André Rosa. “Esto hace que Flávio Bolsonaro tenga un respiro”, añadió.
Para Geraldo Monteiro, experto de la Universidad del Estado de Río de Janeiro, la campaña de Lula ha sido “un poco fría”.
El mandatario amplió la semana pasada las ayudas del principal programa de asistencia social, una medida cuestionada por sectores de la derecha, que la calificaron de electoralista.
Argumentos del bolsonarismo
Monteiro considera que la crisis en el STF refuerza entre parte de la población una percepción de rechazo hacia las instituciones.
“La imagen general que llega a la población es: la política es un antro de corrupción”, señaló.
Rosa, por su parte, considera que la crisis reactiva antiguos argumentos de Jair Bolsonaro, quien durante su presidencia acusaba a magistrados del STF de excederse en sus funciones.
Quien vota a favor de su hijo también lo hace porque “empieza a darle un poco la razón a ese discurso”, sostuvo.
Para Laercio Barbosa, un profesor de química de 70 años que afirma que votará por Lula, las encuestas “preocupan”.
La campaña “tiene que darse cuenta de que hoy, lamentablemente, el discurso antisistema está en manos de la derecha”, dijo a la AFP durante un evento político.





