Santo Domingo. -El presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, propuso al Gobierno, en las próximas 72 horas, que inicie en Washington, Estados Unidos, una ofensiva diplomática frente al anuncio de las autoridades norteamericanas de imponer un arancel adicional de 12.5% a las importaciones del país.
En las próximas 72 horas, una comisión de alto nivel del Gobierno debe viajar a Washington acompañada de representantes del sector productivo, para procurar la revisión de la medida y condiciones comerciales equivalentes a las concedidas a otros socios de los Estados Unidos.
Asimismo, deben activarse los mecanismos de consulta y solución de controversias disponibles bajo el DR-CAFTA.
Dijo que, también, el Gobierno dominicano debe activar un “Plan Nacional de Verificación Laboral”, que realice auditorías independientes en los sectores señalados, fortalecerse la inspección laboral y establecerse mecanismos de trazabilidad que permitan demostrar internacionalmente el cumplimiento de nuestras obligaciones laborales.
Igualmente, propuso proteger los empleos y la producción nacional. “El Gobierno debe establecer mecanismos temporales de apoyo para los sectores afectados y convocar inmediatamente una mesa permanente entre autoridades, empresarios y trabajadores”, consideró Vargas Maldonado.
Una carta propuesta del presidente del PRD consiste en acelerar la diversificación de mercados, disminuyendo su vulnerabilidad frente a la concentración de sus exportaciones y ampliar su presencia comercial en Europa, América Latina y Asia.
“El PRD pone su experiencia y sus relaciones internacionales a disposición del país para contribuir a una solución nacional, por encima de las diferencias políticas”, dijo el dirigente político.
“El PRD condena categóricamente cualquier forma de trabajo forzoso, pero también advierte que el Gobierno tenía la responsabilidad de anticiparse a una situación que podía comprometer uno de nuestros principales mercados”, precisó.
“Estamos ante un problema nacional. Cada punto porcentual que pierdan nuestras exportaciones puede traducirse en empresas afectadas, empleos perdidos y familias dominicanas con menos ingresos “,significó.





