Santiago. – El temor se ha convertido en parte de la rutina diaria para decenas de familias del Ensanche La Rotonda, ubicado al noroeste de Santiago. En los últimos cuatro años, los constantes derrumbes de tierra han destruido al menos ocho viviendas, generando una creciente preocupación entre los residentes.
La situación se ha agravado tras las intensas lluvias registradas durante el mes de abril, que provocaron nuevos deslizamientos en la zona. Esto ha encendido las alarmas entre los residentes de la calle Yapurt Dumit y sectores aledaños, quienes viven con la incertidumbre de que sus hogares puedan ser los próximos en colapsar.
Voces de la comunidad
El presidente de la junta de vecinos, Rolando Céspedes Collado, explicó que los derrumbes se han convertido en una amenaza permanente para las familias del sector. “Cada vez que llueve vivimos con miedo. Ya varias casas se han perdido y otras presentan grietas que ponen en peligro a sus ocupantes”, expresó.
La erosión y sus consecuencias
Según los comunitarios, la erosión del terreno ha avanzado de forma progresiva, debilitando las estructuras y obligando a algunos residentes a abandonar sus hogares. Una de las afectadas, María Reyes, relató que su vivienda presenta fisuras considerables y teme que colapse si continúan las precipitaciones. “No dormimos tranquilos. La casa está agrietada y uno no sabe en qué momento puede venirse abajo”, manifestó.
Contaminación agrava la situación
A la amenaza de los deslizamientos se suma la acumulación de desechos y aguas residuales que, según los vecinos, genera malos olores y representa un foco de contaminación. Juan Benito Hiciano, también afectado, denunció que la situación se ha vuelto insoportable. “Además del riesgo por los derrumbes, tenemos un foco pestilente que afecta la salud de todos los que vivimos aquí”, indicó.
Zona declarada de alto riesgo
Ante el peligro de nuevos colapsos, la Defensa Civil evaluó el área y declaró de alto riesgo varias viviendas ubicadas en la calle Yapurt Dumit. Como medida preventiva, las autoridades ordenaron el desalojo de varias familias para proteger sus vidas.
Los residentes han solicitado al Ayuntamiento de Santiago, al Ministerio de Obras Públicas y a los organismos de prevención de desastres que intervengan cuanto antes con obras de estabilización del terreno, drenaje y saneamiento. Los comunitarios advirtieron que, si no se toman medidas definitivas, más viviendas podrían colapsar y la situación podría desencadenar una tragedia.
El problema del Ensanche La Rotonda refleja la vulnerabilidad de numerosas comunidades de Santiago ubicadas en zonas propensas a deslizamientos. Las lluvias intensas continúan poniendo en peligro vidas y propiedades. “No queremos esperar a que ocurra una desgracia para que las autoridades actúen”, expresaron los moradores.





