Santiago. – Una gran parte de las barandas y mallas metálicas instaladas en la autopista Duarte, en el tramo Santiago-La Vega, ha resultado destruida debido a la gran cantidad de accidentes de tránsito registrados en esa importante vía.
Mientras, varios tramos de la avenida Circunvalación Norte también se han visto afectados por la sustracción de barandillas y otros elementos metálicos de protección, situación que residentes atribuyen a una disminución de la vigilancia militar y policial.
Un equipo de un medio de circulación nacional realizó un recorrido por ambas vías y pudo constatar el deterioro y la ausencia de parte de las mallas metálicas colocadas para impedir que motoristas realicen retornos indebidos o atraviesen zonas peligrosas de la autopista.
Asimismo, varios muros de concreto ubicados en el tramo Santiago-La Vega han resultado destruidos como consecuencia de los constantes accidentes, algunos de ellos atribuidos al exceso de velocidad.
La cantidad de barandas deterioradas se registra pese a que el Gobierno recientemente concluyó e inauguró un tramo de los trabajos realizados en la entrada a Santiago.
A finales de noviembre de 2021, el presidente Luis Abinader dejó iniciados los trabajos de ampliación de la autopista Duarte, desde las proximidades del Aeropuerto Internacional del Cibao hasta la entrada de la ciudad de Santiago, en la zona monumental, con una inversión anunciada de RD$2,600 millones.
Aunque parte de la obra fue concluida e inaugurada, los constantes accidentes de tránsito han provocado daños en varias de las barandas instaladas a lo largo del trayecto.
Asimismo, permanece pendiente la construcción de puentes peatonales en distintos puntos de la autopista, una demanda planteada ante los accidentes en los que han perdido la vida peatones y motoristas mientras intentaban atravesar la vía.
En el caso de la Circunvalación Norte, que conecta la autopista Duarte con la avenida Joaquín Balaguer, residentes de las comunidades ubicadas en sus alrededores denuncian que desaprensivos se han dedicado a romper y sustraer las estructuras metálicas de protección.
El tramo comprendido desde Licey hasta las proximidades de Gurabo figura entre los más afectados por estas acciones.
Pese a las denuncias realizadas por ciudadanos de las zonas cercanas, hasta el momento no se han adoptado medidas suficientes para frenar el deterioro y la sustracción de estos elementos de seguridad vial.





