El presidente de la República, Luis Abinader Corona, supervisó los trabajos de construcción de la presa de Guaigüí, en La Vega, una importante obra de infraestructura que representa una inversión de US$118.5 millones y que estará sustentada en un sistema de hidrobombeo. El proyecto permitirá aprovechar las aguas del río Camú para generar energía eléctrica, instalar un moderno acueducto y fortalecer la producción agropecuaria.
Conforme a los detalles suministrados a la prensa, en una primera fase se generarán 250 megavatios (MW) y, en una segunda etapa, otros 250 MW. Además, se garantizará el suministro de agua potable para unas 135,000 personas y se irrigarán miles de tareas dedicadas a cultivos agrícolas, impulsando también el desarrollo de la ganadería y la preservación del medio ambiente.
La Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), responsable de la ejecución de la obra, trabaja junto a empresas de reconocida trayectoria internacional, entre ellas Mott MacDonald (Inglaterra), ICA (México), Lindsayca (Estados Unidos), Ingetec (Colombia) y el Consorcio Presa Bayacanes (dominico-italiano), lo que garantiza altos estándares de calidad en la construcción del embalse.
Entre las principales características de la obra se destacan un túnel de 373 metros de longitud y nueve metros de altura, 20 kilómetros de carreteras internas y un diseño basado en estándares internacionales, lo que la convertirá en una de las presas más modernas de América Latina y el Caribe.
Visión de Abinader
Abinader Corona, quien desarrolló una amplia agenda de trabajo en La Vega, inspeccionó los avances del Proyecto de Aprovechamiento Múltiple del Río Camú–Presa de Guaigüí, cuya construcción fue retomada en julio de 2025, luego de haber permanecido paralizada durante más de dos décadas.
“La presa de Guaigüí tiene como objetivo principal garantizar el abastecimiento de agua potable, controlar inundaciones y generar energía eléctrica mediante un sistema de hidrobombeo que, por primera vez, será implementado en el país”, precisó el jefe de Estado.
“Se habían invertido 75 millones de dólares —subrayó Abinader—, que al valor de hoy representan más de 100 millones de dólares que estaban enterrados aquí. Todo eso lo vamos a aprovechar”.





