Para el ingeniero Silvio Durán, pasado director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan), la provincia de Santiago cuenta con una instalación con capacidad para abastecer a tres millones de personas, pero se sufre de escasez del preciado líquido debido a las pérdidas comerciales y la carencia de micromedidores.
Conforme a Durán, el 75 por ciento del agua se pierde por los usuarios clandestinos e ilegales, quienes no pagan el servicio y también entiende que es urgente instalar micromedidores, con el objetivo de controlar el volumen de consumo
“A pesar de su potencial, las distintas comunidades de esta provincia sufren la escasez de agua potable por las pérdidas comerciales y es apremiante solucionar esa problemática”, precisó.
Y añadió “esta situación ha obligado a la institución hídrica a ofrecer solo un 25 por ciento de agua de su capacidad instalada”.
De igual modo puntualizó: “El mayor problema de agua aquí son las pérdidas comerciales, es decir, el agua que la gente usa y no la paga, además de las pérdidas físicas cuando se dañan las tuberías, lo que genera problemas a las empresas de agua del sector público”, tras su participación en el podcast A Fondo, por la plataforma Caribbeandigitaltv, por YouTube.
“Recuerdo, -subrayó Durán- que durante nuestra gestión en el período 2012-2020, Coraasan logró mejorar el servicio de agua potable en el sector Gurabo y en la zona sur de Santiago y contribuyó a la salud de la gente con la construcción de los acueductos de Cienfuegos y La Canela”.
Otro aspecto tratado por exfuncionario fue resaltar que el agua es salud y al mismo tiempo felicita a todo gobierno que invierte en este sector, por lo que prevé un futuro promisorio en ese campo.
Según las Naciones Unidas, más del 50 por ciento de las personas enfermas en los hospitales obedece al problema de la calidad del preciado líquido.
De acuerdo con Silvio Durán, “una de las causas de las pérdidas comerciales en la provincia de Santiago es la pobreza de la gente y la falta de conciencia de muchos ciudadanos que pueden pagar por el servicio de agua potable y no lo hacen”.
“Una solución al problema es establecer tarifa mínima e instalar micromedidores, como han hecho las empresas de electricidad, para obligar al ciudadano a pagar o de lo contrario se le suspende el servicio”, enfatizó.
“Hay que destacar que para que un acueducto sea autosuficiente debe mejorar el 50 por ciento las pérdidas comerciales, porque en Santiago existe un problema de más de 30 años con las pérdidas de más de un 70 por ciento”, reveló.
“Si se controla el consumo de las empresas y de la gente de agua no necesitarán financiamiento del Gobierno Central para construir obras porque fueran autosuficientes y tendrían una rentabilidad de cien por ciento de lo que se cobra actualmente”, comentó.
“Coraasan necesitaría un presupuesto de un poco más de 200 millones de dólares para cumplir con los objetivos sostenibles en materia de agua de calidad y saneamiento en la provincia de Santiago”, explicó.
“Pese a que Santiago cuenta con los mejores acueductos del país, necesita mejorar las redes debido a que la vida útil de muchos elementos ya se han agotado, como ocurrió con la tuberías de Bella Vista y la explosión en Baitoa.
Silvio Durán manifestó que para mejorar el sistema pluvial en Santiago se necesita aumentar el diámetro de las tuberías, eliminar las tuberías en hormigón e instalar topos para halar los tubos que están debajo de la tierra sin la necesidad de realizar zanjas.
Narró que en su gestión se logró financiamiento con asesoramiento del Banco Interamericano de Desarrollo y la Agencia Francesa para el Desarrollo y realizaron diseños y catastros de redes, además de modernizar la planta de La Noriega que no aguantaba la turbidez del agua del río Yaque del Norte.





