Carlos Manuel Genao, padre de la menor, expresó que no aceptará la muerte de su hija sin pruebas científicas concluyentes, como la confirmación de ADN, pese a las informaciones preliminares manejadas por los investigadores.
Genao aseguró que, aunque las autoridades le mostraron imágenes de una habitación con rastros de sangre y la huella de un pie pequeño, mantiene la fe en que la niña pueda estar viva.
“Mientras no vea el cuerpo ni una prueba de ADN, sigo creyendo que puede aparecer”, afirmó, señalando incluso la posibilidad de que haya sido sacada del entorno donde ocurrió la desaparición.
Por su parte, la madre de la menor, Yésica González, utilizó las redes sociales para reforzar el clamor familiar, publicando una fotografía junto a su hija y pidiendo “de corazón” que no cesen los operativos de búsqueda. La mujer también expresó su confianza en Dios para encontrar fuerzas en medio de la incertidumbre que atraviesa la familia.
Este sábado se cumplieron diez días desde que la niña fue reportada como desaparecida, luego de encontrarse compartiendo en casa de familiares el pasado 31 de diciembre de 2025. En la jornada más reciente se observó una menor presencia militar en la zona donde se desarrollan las labores de rastreo, mientras la investigación continúa bajo la atención de la Policía Nacional.



