Una evaluación Psicopedagógica temprana, permite detectar a tiempo dificultades de aprendizaje, trastornos del desarrollo o necesidades educativas especiales y facilita el diseño de intervenciones eficaces y personalizadas que potencien el rendimiento y bienestar del estudiante.
Este accionar interviene en el desarrollo integral del niño y facilita la realización de un diagnóstico temprano, lo que marca la diferencia en el futuro académico y emocional de cada persona.
La licenciada en Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras Yisclairy Rubio Blanco, quien actualmente, cursa la Especialidad en Habilitación Docente, enfocándose en la formación y desarrollo educativo indica que su interés por la enseñanza la ha llevado a profundizar en metodologías pedagógicas que contribuyan a la mejora del aprendizaje.
“Con una sólida formación en gestión y educación, buscamos aportar al crecimiento académico y profesional de los estudiantes, mediante la transformación del Procedimiento de Evaluación Psicopedagógica”, expresa.
Explica que la evaluación psicopedagógica es un proceso fundamental para identificar las necesidades educativas de niños, adolescentes y adultos y permite conocer el perfil de aprendizaje, detectar dificultades y diseñar estrategias de intervención personalizadas.
Asegura que para lograr los objetivos planteados se lleva a cabo una entrevista inicial con el estudiante, padres y/o docentes para recopilar información relevante sobre su desarrollo, comportamiento y rendimiento académico.
Además, se analizan conductas en diferentes entornos (aula, hogar, entre otros) para detectar patrones de aprendizaje y socialización, poniendo en práctica la aplicación de pruebas y test, empleando instrumentos estandarizados y técnicas específicas para evaluar diferentes áreas del aprendizaje y desarrollo.
Análisis de resultados:
La licenciada dice también que, luego se procede a la interpretación de los datos obtenidos para identificar fortalezas y dificultades.
Dando paso luego a la elaboración de informe, donde se presentan los hallazgos con recomendaciones y estrategias de intervención.
También se brinda retroalimentación a padres, docentes y al propio estudiante para planificar acciones de mejora, en el área cognitiva, mediante habilidades de razonamiento, memoria, atención y funciones ejecutivas.
En lo académico plantea un nivel de desempeño en lectura, escritura, cálculo y comprensión verbal y en el área emocional y social, se pone en práctica el auto-concepto, autoestima, habilidades sociales y manejo emocional, método de estudio, motivación y adaptación al entorno escolar.