Por Pedro JIMÉNEZ
SANTIAGO.-El director de la Regional Cibao Central de la Policía Nacional, general Eduardo Alberto Then, prometió que el asesinato del segundo teniente de esa institución, Rey Nicolás Genao, no quedará impune y que los autores de este horrendo hecho tendrán que pagar en la justicia “sean quienes sean”.
El oficial dijo, asimismo, que con relación a la muerte violenta del miembro de la Policía han sido investigadas varias personas, a fin de obtener pistas que conduzcan al apresamiento de los asesinos del suboficial.
El deceso del segundo teniente Rey Nicolás Genao se produjo la tarde de ayer miércoles luego de haber sido mortalmente herido por delincuentes cuando retornaba junto al raso Jesús Alexis Ramos Fabián al destacamento policial de Jacagua tras realizar labores de patrullaje.
Este lamentable hecho ocurrió en la Circunvalación Norte, próximo a la comunidad de Jacagua.
Asimismo, el general Then lamentó el fallecimiento del segundo teniente Genao, a quien definió como un oficial caballeroso y trabajador, cumplidor de las leyes del país y de la Policía Nacional.
El oficial extendió sus condolencias a los familiares del oficial asesinado por los delincuentes en las proximidades de la comunidad de Jacagua. Santiago.
“El luto ha llegado una vez más a la familia policial, es un hecho que no quedará impune, como tampoco han quedado sin respuestas los casos donde el daño ha llegado a la sociedad”, expresó con tristeza el general Then.
SEPULTAN OFICIAL PN ASESINADO
Por otro lado, ayer tarde fueron sepultados en el cementerio del municipio de Navarrete, los restos del segundo teniente Rey Nicolás Genao, quien había sido mortalmente herido a balazos por malhechores cuando se transportaba en una motocicleta junto a un compañero al destacamento de Jacagua.
El sepelio del oficial policial se produjo con los honores correspondientes, y asistieron familiares, amigos y compañeros de la Policía Nacional.
En lo que va del año 2015 , al menos 30 agentes policiales de distintos rangos han sido asesinados por delincuentes, mayormente, para despojarlos de sus armas de reglamento y de motocicletas.





