El Movimiento Feminista Hermanas Mirabal de Santiago (MFHM), lanzó ayer su voz de alerta ante el alza desmedida de los productos de primera necesidad y el deterioro progresivo de los servicios de salud, en el país.
En conferencia de prensa Dionisia Ramos, quien sirvió de vocera de la entidad, dijo que constituye en problema impactante para las mujeres, los constantes aumentos de los artículos de la canasta familiar, lo que hace que cada vez sean menos las posibilidades de alternativas que tienen las amas de casa.
Dijo que esta situación cada día socava la calidad de vida de las familias de escasos recursos económicos y de manera particular a las mujeres que son quienes tienen que lidiar con un presupuesto agotado.
Manifestó que un problema no menos importante lo constituye el sistema de salud que impera en la República Dominicana, donde las mujeres por ser hijas, madres, hermanas y esposas, son las que en la mayoría de los casos tienen que vivir en el día día la deficiencia de los centros de salud.
Asegura que los servicios que recibe la población es muy deficiente en calidad y calidez donde para cualquier procedimiento, por simple que sea hay que coger mucha lucha.
“Tienen que andar mendigando un derecho que les asiste, estar dispuesta a pasar días enteros sin información ni respuestas a su situación de salud sea cual sea, la falta de medicamentos, equipos y herramientas, poca logística, un personal con condiciones laborales inhumana”, expresó.
Ramos argumentó que en los centros privados de salud tampoco la población está exenta de recibir la deficiencia en los servicios que demandan y que se traduce mucha veces, en una lenta repuesta a los pacientes y sus acompañantes, sobre todo los asegurados.
Indican que con estas cualidades descrita queda claramente establecidos que hay un problema estructural del sistema que solo funciona para unos pocos impidiendo que los sectores más vulnerables de la sociedad entre las que se encuentran las mujeres pueden vivir dignamente.
Sostuvo que en ese sentido las mujeres en representación de sus comunidades están demandando del gobierno la intervención para la solución de los problemas definiendo políticas públicas, un plan de estratégico y sobre todo disponer de voluntad y actitud política para mejorar la capacidad de repuesta.
Explicó que las mujeres están cansadas de escuchar tantos discursos y teorías, por lo que demandó de las autoridades que prometan menos y cumplan más.
Otra problemática planteada fue el incremento de la violencia, maltrato y asesinato de mujeres, mientras el sistema de persecución de los agresores en cada vez más deficiente.