York Nueva York, 23 de Septiembre (EFE).- El legendario exreceptor y miembro del Salón de la Fama del béisbol profesional de las Grandes Ligas, Yogi Berra, falleció la pasada noche, en su casa de Nueva Jersey, a la edad de 90 años, por causas naturales. La información de su fallecimiento fue confirmada por el director del Museo Yogi Berra, Dave Kaplan, que dio a conocer un comunicado ofrecido por la familia del gran expelotero. “Aunque lloramos la pérdida de nuestro padre, abuelo y bisabuelo, sabemos que está en paz con Mamá”, manifestó la familia de Berra en un comunicado difundido por el museo.
“Celebramos su trayectoria en la vida, y damos gracias por que significara tanto para muchas personas. En verdad se le extrañará”. Berra, conocido tanto por sus confusiones lingüísticas como por su récord de 10 títulos de las Series Mundiales con los Yanquis, se convirtió en un verdadero icono no sólo del deporte del béisbol sino de todo el deporte profesional en Estados Unidos. El miembro del salón de la fama, de poca estatura y con un rostro amable, Berra fue un yanqui legendario que ayudó a su equipo a llegar a 14 Series Mundiales durante sus 18 temporadas con los Bombarderos del Bronx.
Berra disputó más partidos de las Series Mundiales que ningún otro pelotero de las mayores, y fue nombrado en tres ocasiones como Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana. Sin embargo, su nombre aparece casi tantas veces en el libro “Bartlett’s Famous Quotations” por sus frases como lo hizo en los libros de récords del béisbol. “No se acaba hasta que se acaba” es una de sus ocho frases incluidas en el texto y que más fama le dieron. Siempre bromeaba en sus actuaciones públicas que ni el mismo sabía lo que decía en las conversaciones con sus amigos y familia. “Cuando me siento a cenar con la familia, simplemente salen cosas.





