La embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah F. Campos, destacó el potencial de la región del Cibao para atraer inversión y fortalecer el comercio.
Al participar como oradora invitada en el almuerzo-conferencia anual de la Cámara de Comercio y Producción de aquí afirmó que la seguridad económica y la seguridad nacional son «dos caras de la misma moneda» y defendió una agenda de cooperación de Estados Unidos con la República Dominicana en los temas de soberanía, control fronterizo y fortalecimiento del comercio, entre otras áreas.

UNO DE LOS MOTORES PRODUCTIVOS
Destacó el peso del Cibao, al cual definió como uno de los motores productivos del país, con un tejido económico sustentado en la manufactura, las zonas francas, la agroindustria, la logística y las exportaciones.
En su primera visita oficial a la llamada Ciudad Corazón desde que asumió el cargo, Campos dijo que la estabilidad institucional, la seguridad y el estado de derecho son condiciones indispensables para que las fábricas operen, las inversiones fluyan y el empleo crezca.
Dijo que la Estrategia de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump para el Hemisferio Occidental prioriza el combate al crimen transnacional, al narcotráfico y al lavado de activos así como el fortalecimiento de socios «confiables» en la región.
En este contexto, calificó a la República Dominicana —y de manera particular al Cibao— como un aliado estratégico clave para Estados Unidos.
Asimismo, defendió con énfasis la política de soberanía y control migratorio, y valoró la posición del gobierno dominicano de no adherirse a iniciativas internacionales que, a su juicio, promueven un enfoque de «fronteras abiertas».
PREOCUPACIÓN POR LA CRISIS HAITI
En cuanto a la crisis haitiana, expresó preocupación por su impacto regional, pero sostuvo que cualquier solución debe combinar un enfoque humanitario con medidas firmes de protección fronteriza.
Saludó la aprobación en la Cámara de Representantes de Estados Unidos de una extensión por tres años de los programas comerciales HOPE/HELP para Haití, al considerar que, si se implementan correctamente, pueden contribuir a la estabilidad económica de ese país, reducir la presión migratoria irregular y beneficiar indirectamente a la economía dominicana, en especial a las zonas francas y a la logística del norte.
Campos también destacó las oportunidades que se abren para la región con las tendencias de nearshoring y friend-shoring, que buscan acercar las cadenas de suministro a países aliados. Señaló que Santiago, La Vega y Puerto Plata están bien posicionadas para atraer manufactura avanzada, dispositivos médicos, agroindustria y, a futuro, incluso componentes tecnológicos.



