El cese de las operaciones del Centro de Capacitación para Ciegos (Cecapci), en Santiago, que lleva más de un mes cerrado debido al deterioro de su estructura física, ha dejado a cientos de familias desamparadas, sin acceso a terapias y capacitación, golpeándolas económicamente.
El Cecapci es una organización sin fines de lucro, donde también se impartían clases de braille y habilidades de la vida diaria, fundamentales para la autonomía de las personas con discapacidad visual.
Esta institución brindó atención integral durante más de 15 años a personas con discapacidad visual, niños con dificultades de aprendizaje, trastornos del espectro autista y problemas conductuales.
La interrupción de sus servicios impacta significativamente en la vida de muchos usuarios, unas 292 personas con capacidad visual y 1,500 niños de las diferentes regionales del Ministerio de Educación, constituyendo un duro golpe y un desafío económico.
Como consecuencia de esta situación, muchos usuarios se han visto obligados a suspender las terapias y procesos de capacitación. Continuar con tratamientos en el ámbito privado se ha convertido en un desafío económico, los paquetes de dos o tres sesiones semanales pueden costar entre 6,000 y 12,000 pesos, lo que ha llevado a varias familias a detener los tratamientos.
Teresa Castro, madre de un adolescente de 13 años con autismo tipo 3, expresó su preocupación y agregó que ahora está sin rumbo y desubicada, sin saber qué hacer.
“Mi hijo recibía en el Cecapci terapias conductuales, introducción a terapia ocupacional, así como servicios de neurología y psiquiatría, además de apoyo familiar en esa institución”, puntualizó.
Los padres y madres han notado que los avances de sus hijos están siendo afectados tras la interrupción de los tratamientos.
Emely Guzmán, madre de un niño de tres años con parálisis cerebral infantil, comentó que cuando él estaba en Cecapci todo estaba súper bien y que luego del cierre ha retrocedido.





