GINEBRA. Los defensores de los derechos humanos y periodistas afrontan riesgos crecientes en América Latina, donde los asesinatos y ataques en su contra están en aumento, lo que sumado a situaciones de represión de la disidencia dibuja un panorama sombrío en la región, según datos expuestos hoy por la ONU.
En una conferencia de prensa dedicada a hacer un repaso general de las situaciones más preocupantes de derechos humanos en el mundo, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, se refirió con nombre propio y datos a la mano a los casos de México, Brasil, Colombia, Venezuela y Honduras.
De Brasil, Zeid denunció el aumento de los ataques contra activistas vinculados a la lucha por la tierra y sus recursos, particularmente en los estados de Pará y Mato Grosso.
“El Gobierno debe hacer más para luchar contra la impunidad que parece existir ante crímenes violentos contra quienes defienden los derechos humanos”, comentó sobre el caso de Brasil, donde reconoció que la crisis política y social puede estar teniendo efectos corrosivos en los derechos humanos.
La situación en Venezuela generó varias preguntas y comentarios de Zeid, quien enfatizó que la vía por la que ha optado el Gobierno, de “reprimir las voces disidentes, no resolverá la agitación” que reina desde hace un mes en las calles, ni calmará las protestas.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU no tiene ningún acceso a Venezuela a pesar de que varias veces ha solicitado al Gobierno que emita los visados para que sus expertos puedan viajar a ese país y evaluar directamente las condiciones de derechos humano.