El ex candidato presidencial Abel Martínez planteó la necesidad de construir un acuerdo político voluntario entre los aspirantes presidenciales del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), como vía para preservar la unidad interna y fortalecer las posibilidades electorales de la organización de cara a las elecciones de 2028.
La propuesta fue expuesta en una comunicación dirigida al presidente del partido, Danilo Medina y al secretario general, Johnny Pujols y a la comisión designada para la mediación y concertación interna, en la que Abel Martínez llamó a actuar con madurez política, visión de futuro y sentido histórico.
En el documento, el dirigente peledeísta reconoce que los procesos internos recientes, particularmente las primarias celebradas en 2019 y 2022, dejaron lecciones importantes sobre los riesgos de la división interna, cuyos efectos —señala— aún repercuten en la cohesión y el desempeño electoral del partido.
Abel Martínez advierte que el escenario actual presenta un doble desafío: por un lado, considera inviable adelantar un método formal de selección como una primaria; y por otro, señala que tampoco resulta conveniente esperar pasivamente hasta los plazos legales sin una construcción política previa.
“La meta no puede ser solo tener un candidato, sino construir una candidatura verdaderamente competitiva”, subraya.
Como alternativa, propone un acuerdo político sustentado en la buena fe, el desprendimiento y el compromiso con la unidad y el interés superior del PLD, que no sustituya los mecanismos institucionales del partido, pero que sirva como antesala a un proceso más sólido y consensuado.
Entre los puntos sugeridos en dicho acuerdo se incluyen:
• Un período previo de trabajo político, de entre ocho y diez meses, para que los aspirantes recorran el país y conecten con la militancia y la sociedad.
• La realización de mediciones internas y externas con rigor científico, a través de firmas encuestadoras seleccionadas de común acuerdo.
• El compromiso político de respaldar, en el momento legal oportuno, al aspirante mejor posicionado, impulsándolo institucionalmente conforme a la ley y los estatutos del partido.
Según Abel Martínez, una salida de este tipo permitiría reducir tensiones internas, evitar confrontaciones innecesarias, enviar un mensaje claro de unidad a las bases y al liderazgo, y colocar al PLD en mejores condiciones para reconectarse con el país y presentarse nuevamente como una opción real de poder.
“La unidad no se impone; se construye con inteligencia, responsabilidad y visión de futuro”, expresa el ex candidato presidencial, al reiterar su disposición permanente de contribuir a todo esfuerzo que fortalezca al PLD y lo encamine con éxito hacia el 2028.






